Hay una tradición en el vestuario blanquivioleta que se cumple a rajatabla. Cada vez que el equipo suma una victoria, Julio Benavente, un frutero de la ciudad y amigo de los jugadores surte con una piña por cabeza a los integrantes del equipo. Una dulce manera de condimentar el triunfo, más aún cuando hacía ya mucho tiempo que no se había podido cumplir con la costumbre.
Todos y cada uno de los jugadores de la primera plantilla abandonaron las instalaciones del Estadio José Zorrilla luciendo el trofeo de guerra, muy valioso por todo lo que acarrea. Son las primeras piñas desde que el pasado 24 de febrero se venció al Real Murcia (0-1) en la Nueva Condomina. Para encontrar la ocasión anterior en que se recibió la fruta hay que remontarse al 20 de enero, fecha en que se derrotó en Zorrilla al Espanyol (2-1).
En el seno del equipo hay consciencia de que aún queda mucho trabajo por recorrer hasta conseguir la permanencia. "La situación todavía es difícil y apurada, aunque está claro que la victoria conseguida ante el Zaragoza es importante, fundamental. Todavía quedan más partidos importantes y el primero es que jugamos este fin de semana ante el Levante", aseguró Diego Camacho a la conclusión del entrenamiento. El madrileño se ha hecho con un hueco en el once titular en el momento decisivo de la temporada tras una campaña en el ostracismo. "Cada vez me encuentro más a gusto y mejor físicamente, está claro que los minutos dan confianza".
El centrocampista, que no podrá regresar al Ciudad de Valencia este domingo por una cláusula en su contrato de cesión que así lo impide, analizó las jugadas polémicas reclamadas por el Real Zaragoza. "El penalti señalado creo que es claro, yo lo veo en el campo y el defensa barre a Joseba. Después hubo otro claro penalti por manos en su área y considero que el gol que les anulan por fuera de juego está mal anulado".
En muy buena línea
Camacho cree que el Real Valladolid ha seguido "una muy buena línea a lo largo de la temporada, quizá algo irregular en algunos aspectos". El madrileño subrayó que hay otros equipos que se merecen más descender. El camino para lograr el objetivo está claro y es que siguió el Pucela este domingo tras el gol inicial de los maños. "Apretar los dientes y luchar todos a una".
Fotografías: en portada, Diego Camacho enseña su piña este lunes a la conclusión del entrenamiento; arriba, Camacho, que no podrá jugar ante el Levante, roba el balón a Diego Milito.