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El depredador tímido

Llorente acapara la atención tras su triplete ante el Recreativo de Huelva, el primero de su carrera profesional

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Joseba Llorente es un buen tipo. Un tipo humilde. No le gusta demasiado ser el centro de las miradas y asume con naturalidad su rol de goleador. Sabía que este lunes le iba a tocar sesión extra de entrevistas y posados para los fotógrafos, por mucho que no le guste destacar. Pero su triplete ante el Recreativo de Huelva, su magistral lección de inteligencia sobre el campo y acierto en el remate, le ha convertido en el protagonista del día. No sólo en Pucela, también en el resto del panorama futbolístico nacional.

Llevaba tiempo el de Hondarribia queriendo marcar para dedicarle el gol a su mujer y a su futuro retoño. El primero, como también fue el del domingo el primer triplete que conseguía en su carrera profesional. Ya lo había hecho alguna que otra vez cuando era juvenil en la Real Sociedad. "Estoy muy contento, aunque da igual quién marque los goles. La semana pasada el protagonista era Vivar Dorado y hoy me toca a mí. Lo importante es que el equipo venció a un rival directo".

El teléfono de Joseba "echaba humo" tras el partido. Un sinfín de felicitaciones que recibió resignado el nueve blanquivioleta. Hasta para eso es tímido. Hasta para eso es humilde.  "Sé que los delanteros viven del gol y la pelota no quería entrar desde hace un tiempo, pero me encontraba bien sobre el terreno de juego. Tarde o temprano iba a marcar, lo tenía claro, y la verdad es que se agradecen las felicitaciones, sobre todo la de mi mujer y la de los amigos de mi pueblo".

¿Te ha dicho algo el míster? "No nada en especial. Sabe como soy y que no me voy a inflar ni nada por el estilo. Gusta ser el protagonista nacional porque tres goles en Primera no se meten todos los días, pero yo voy a seguir a lo mío". Y lo suyo es pelear por el bien del equipo durante todos los entrenamientos y los noventa minutos de partido. Y, como ayer, cazar como un depredador todos los balones que estén sueltos en el área para matarlos contra la red. "El primer gol fue un golazo, una jugada muy bonita que no es la primera vez que hacemos esta temporada porque los movimientos arriba están siendo muy buenos. Los otros dos fueron de delantero, de listo, de estar ahí. El campo estaba húmedo y sabía que el bote podía despistar a los centrales".

Números de ensueño
Llorente lleva ocho goles en la competición liguera -en las estadísticas de la Liga de Fútbol Profesional le dan nueve porque el colegiado le otorgó el gol que Álvaro Rubio anotó en Pamplona- y cuatro asistencias. Unas cifras de ensueño que el delantero centro hubiera firmado al comenzar la temporada. Como para no. Pero todavía queda mucha Liga por delante y muchas oportunidades para engordar las cifras. Los depredadores no se conforman, nunca tienen suficiente.

"Llevo cuatro años con la misma historia". Llorente escucha una vez más los cantos de sirena del Athletic que entonan los periodistas. "Yo estoy muy a gusto aquí y cuando tomé la decisión de quedarme en el Real Valladolid sabía que no me iba a equivocar porque aquí es donde más iba a rendir. Sin hacer desprecio al Athletic, que es un gran club".

Tras la sesión con la prensa, el tímido Llorente se va a casa con su mujer para descansar antes del próximo entrenamiento. Sobre el terreno de juego es donde está en su salsa. Allí saca a relucir el depredador que lleva dentro.

Fotografías: Llorente posa en una portería del Estadio Zorrilla, donde marcó el tercero de sus goles ante el Recreativo, con tres balones.