Tras un viaje iniciado este domingo con escala y pernoctación en Charleroi, la expedición del Real Valladolid llegó este lunes por la mañana al hotel Hilton Dunblane, la que será sede blanquivioleta durante los próximos diez días. El traslado desde Bélgica hasta Escocia, primero por aire y después por tierra, se desarrolló sin ningún contratiempo.
Por delante, la segunda parte de la pretemporada, quizá la más importante. Diez días de convivencia y trabajo en la que los jugadores continuarán con la asimilación de los conceptos de Antonio Gómez y reforzarán el grupo. Están previstos cuatro partidos amistosos ante el Kilmarnock, el Celtic, el St. Jonhstone y el Inverness Caledonian, conjunto recién ascendido a la máxima categoría escocesa y que este martes será la primera piedra de toque en tierras británicas.
Las instalaciones del hotel son, a simple vista, excelentes para lo que necesita el Pucela. Tranquilidad, habitaciones amplias, amabilidad en el servicio y zonas comunes para convivir cuando no sea tiempo de trabajo y descanso. En la tarde de este lunes el equipo conocerá las instalaciones de la Universidad de Stirling, donde entrenará estos días. El técnico tiene prevista una sesión no demasiado dura para no sobrecargar a los jugadores tras el viaje y en la previa del duelo ante el Inverness Caledonian.
Distribución de las habitaciones
Fotografías: En portada, vista de la fachada del Hilton Dunblane; arriba, llegada del equipo a su cuartel general.