Había ganas de Pucela. Fueron muchos los aficionados del Real Valladolid que no quisieron perderse este martes el primer entrenamiento a puerta abierta de la temporada una vez que ya han avanzado notablemente las obras de los Anexos y no hay problemas con la seguridad de los asistentes.
Todos ellos, sobre todo los niños, se fueron con fotografías y autógrafos de los jugadores, quienes recibieron una gran dosis de cariño y energía. Latasa y Aceves fueron los más demandados, y estuvieron con los suyos cerca de treinta minutos después del entrenamiento.
Por lo que respecta al trabajo, el equipo ya prepara el estreno del domingo en Zorrilla ante el Fútbol Club Andorra y se ejercitó con la intensidad habitual durante una hora y media. Los no titulares ante el Cádiz CF concluyeron la sesión con un partido a espacio reducido. No estuvieron sobre el césped Miguel Rubio, David Torres y Dani Martín, con trabajo específico.
El próximo entrenamiento se celebrará este miércoles a puerta cerrada a las 10.00 horas en los Anexos al Estadio José Zorrilla.