El sábado amaneció con temperaturas gélidas, impropias de la recién llegada primavera. Sin embargo, los alumnos de la Escuela de Fútbol del Real Valladolid desafiaron al frío y al madrugón y acudieron puntuales a su cita con el deporte rey.
A las nueve de la mañana dieron comienzo los play-offs correspondientes al II Torneo Interno de la Escuela con las semifinales del grupo de \'Mayores\' y, media hora más tarde, llegó el turno de \'Pequeños\' y \'Chupetines\'. Los encuentros se jugaron en formato reducido de un solo tiempo por partido, por lo que era de vital importancia no perder la concentración en ningún momento ya que cualquier fallo podía ser determinante.
Tanto fue así que el equipo ganador en categoría de \'Mayores\' fue el Eusebio - Óscar, que había quedado segundo en la liga regular; y en el grupo de \'Pequeños\' fue el Turiel - Timor, después de haber quedado tercero en la liga. Un premio al esfuerzo para los vencedores y una nueva lección para los vencidos: hay que esforzarse al máximo hasta el final, hacer caso a las instrucciones del entrenador y disfrutar siempre del juego.
Nunca se deja de aprender en el fútbol. Esa es la verdadera naturaleza de la Escuela en la que valora la educación y la diversión de los alumnos por encima de la competitividad. Por ello, más allá de los resultados y los puestos finales, todos los pequeños futbolistas recibieron, de manos de varios de los Veteranos del Club, idénticos premios al finalizar la jornada. Juan Carlos, Pablo Gila y Alberto Marcos fueron los encargados de entregar a cada chaval un libro de la historia del Real Valladolid y varias bolsas de aperitivos por gentileza de Facundo y de Matutano, a quienes la Escuela de Fútbol quiere mostrar su más sincera gratitud por su cooperación y generosidad.
Agradecimiento también a los árbitros de la Escuela de Formación de la Federación de Fútbol de Castilla y León que una vez más, como vienen haciendo durante todo el curso, estuvieron presentes en una fría pero agradable mañana deportiva.
El próximo torneo interno dará comienzo el 11 de abril, después de las merecidas vacaciones de Semana Santa. Entonces, se mezclará a los jugadores, se harán equipos nuevos y los sábados por la mañana volverán a ser los días en los que la magia del fútbol base brille en los Campos Anexos como hoy brilló sobre el césped de Zorrilla.