En la sala de prensa del Estadio Juegos Mediterráneos todos tenían explicaciones a lo aparentemente inexplicable. Mendilibar entendió que su equipo había regalado el partido al Almería y Hugo Sánchez, técnico mexicano del Almería, achacó la victoria a "la determinación que tenían mis jugadores para ganar el partido".
José Luis Mendilibar, desencantado por la ventaja que había dilapidado su equipo, estaba muy afectado por la forma en la que había llegado la derrota. Y ante la comparación inevitable con lo que sucedió a finales de diciembre en Los Pajaritos, el técnico aclaró que "en Soria yo no estaba tan desencantado de nada, ni del juego ni de los goles. En aquel partido ganaron ellos y en este hemos regalado el partido nosotros. Eso no puede ser. Regalas una y te pones como un membrillo; viene la otra y la tercera que es el colmo de todo. Y con dos menos", subrayó el técnico.
En su lectura del encuentro, el técnico vasco incidió en que "cuanto menos nos estaban haciendo ellos, más hemos dado nosotros. En el primer tiempo nos han hecho peligro a balón parado y nos han rematado casi todo, pero en el segundo, cuando no tenían nada que hacer, han sido errores nuestros sus tres goles", apostilló.
Mendilibar explicó con rotundidad qué es lo que había pasado, pero no acertaba a encontrar la razón del porqué. "No es falta de actitud, puede ser exceso de responsabilidad a veces. Es como decir que no tengo esa personalidad suficiente para decir aquí estoy yo, vamos ganando 0-2, tengo que tener el balón, tengo que jugar como yo quiera y no como el contrario quiera", se lamentó.
En cualquier caso, Mendi quiso ser caballeroso con el rival y le felicitó "por lo que le ha echado ".
Hugo Sánchez saca pecho
Hugo Sánchez no se quiso complicar tampoco la vida con análisis concienzudos, que a lo mejor no tenía el partido. Para el que fuera grandísimo goleador mexicano, y que emprendió la carrera de técnico en España en sustitución de Gonzalo Arconada, su equipo ganó porque tuvo "la determinación de ganar". Vamos, que hace una semana, cuando el Málaga le remontó un 0-2 a favor de su equipo en La Rosaleda, el que tuvo la determinación de vencer fue el conjunto malagueño. Fácil.
"Desde que empezó el partido tuvimos esa actitud de que jugando en casa tenemos que ser un equipo difícil de batir y así se demostró" explicó el gran "Hugol".
"Lamentablemente vinieron las circunstancias que nos pusieron esa adversidad en contra, teniendo en cuenta que en tres llegadas del rival nos metieron dos goles. Con las tarjetas y las expulsiones el espíritu salió a relucir más todavía esa determinación de querer ganar", agregó.