La plantilla del Real Valladolid se debate entre el optimismo y la precaución. El optimismo por los resultados positivos de los últimos partidos y la precaución porque ni siquiera el equipo está todavía entre los seis primeros clasificados que jugarán el playoff.
Álex López, uno de los jugadores con más experiencia de la plantilla –y experiencia precisamente en situaciones como la que atraviesa el Pucela en estos momentos-, ejerció de portavoz en la sala de prensa de Zorrilla para pulsar el sentir del plantel blanquivioleta después de la victoria ante el R.C.D. Mallorca y antes de jugar en Miranda de Ebro, y dejó claro que el equipo está en un buen momento, pero insistió en varias ocasiones en que “todavía no hemos hecho nada”.
“Esta categoría es muy complicada; enlazas dos o tres victorias y cambia tu situación. Ahora dependemos de nosotros mismos, estamos unidos con la afición, transmitimos buenas sensaciones e invitan al optimismo, aunque todavía no hemos hecho nada y todavía nos esperan cuatro partidos muy complicados para acabar la Liga, el primero el próximo domingo en Miranda, un campo muy difícil, y ante un rival que se está jugando todo, como nosotros”, reflexionó.
“A nivel personal, durante una temporada vas pasando por diferentes pasos. Valoro mi primera vuelta, creo que estuve bien. Después no he jugado tanto; son diferentes fases, pero siempre he intentado aportar mi granito de arena, he intentado mejorar siempre, con autocrítica, y ayudar al equipo. Ojalá pueda nos metamos en el playoff y pueda llegar a mi mejor nivel y pueda contribuir. Si conseguimos meternos en el playoff, podemos ser un equipo complicado para los rivales. Seguro que entonces daremos un nivel muy alto”, subrayó.
Incluso, medio en broma medio en serio, cuando habló de su futuro, Álex López sentenció con una sonrisa: “vamos a subir y me voy a quedar en Valladolid. Aquí me siento muy a gusto y feliz”.