Dos de las últimas visitas del Real Valladolid al Estadio Benito Villamarín están ya en la historia blanquivioleta. Alguna más también, por supuesto, pero se da la circunstancia de que en el campo verdiblanco se han escrito en mayúsculas dos páginas de la historia blanquivioleta reciente, para bien y para mal.
En la temporada 08/09, el Real Valladolid selló su permanencia en la Primera división a costa del Real Betis. Los verdiblancos bajaron y los vallisoletanos se salvaron de la quema gracias a un gol del argentino Marcos Aguirre y un empate a uno agónico después de una temporada que transcurría en alfombra roja, con Mendilibar en el banquillo y Pedro León liderando a un equipo que jugaba muy bien al fútbol, hasta que todo se torció en la recta final del campeonato con una caída en picado que no terminó en tragedia en forma de descenso por muy poco.
Y en la temporada 13/14 ocurrió todo lo contrario. En realidad, el Real Valladolid no bajó en el Benito Villamarín, pero salió de allí en la penúltima jornada de la Liga sin puntilla tras un 4-3 después de ir ganando por tres veces a un rival ya descendido. El último gol, aquel tanto de Juanfran desde el centro del campo que sorprendió a Jaime y dejó a todos los blanquivioleta hundidos en la más absoluta de las miserias antes de jugar la última jornada en Zorrilla ante el Granada, fue devastador.
Entre medias de estos dos partidos, de sus sonrisas y sus lágrimas, el Real Valladolid de Djukic jugó en la temporada 12/13 un buen partido ante el Real Betis y empató a cero goles en un duelo intrascendente porque el Pucela estaba en el medio de la tabla, el Betis arriba y LaLiga en sus comienzos de la segunda vuelta. Y en la 10/11 y la 14/15, en Segunda, volvió a casa con dos derrotas.
El partido del domingo será la visita número 29 del Real Valladolid al Real Betis en la Primera división. En los 28 anteriores, el Pucela puntuó en la mitad. Sumó tres victorias (88/89, 94/95 y 99/00), empató en 11 y perdió en 14.