La primera plantilla charló durante unos veinte minutos sobre el césped de los Anexos antes del entrenamiento de este lunes
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La derrota ante el Real Racing Club ha escocido. Ha sido dolorosa. Principalmente porque, casi por primera vez en año y medio, el Real Valladolid fue inferior a su rival. El equipo llegaba al encuentro cargado de moral después de la victoria en Murcia y el traspié ante los cántabros ha supuesto un duro varapalo para técnicos y jugadores. Con dos puntos de margen respecto a la zona de descenso, ahora hay que estar más unidos que nunca para conseguir olvidar cuanto antes la derrota y afrontar con garantías el importante choque en San Mamés.
Futbolistas y cuerpo técnico se reunieron este lunes sobre el césped de los Anexos para analizar, durante unos veinte minutos, las causas del tropiezo. Una piña en la que han hablado el entrenador y los jugadores y que debe servir para levantar el ánimo y centrarse de manera exclusiva en el partido ante el Athletic Club, un rival directo en la lucha por eludir el descenso.
"Ha sido la conversación habitual tras una derrota. Se han hablado sobre las causas y las soluciones y de que tenemos que ponernos las pilas. La verdad es que ha sido un palo porque, quien más quien menos, se habían hecho cuentas tras las victoria en Murcia y no esperábamos la derrota ante el Racing", aseguró Joseba Llorente.
El pichichi blanquivioleta insistió en que "hay que levantar la cabeza" y en que "quien piense que he provocado la tarjeta no tiene ni idea". El delantero vio ante los cántabros la quinta amarilla y deberá cumplir un partido de sanción en San Mamés. "Me la sacaron porque el rival se revolvió. Es una pena no poder jugar este partido porque será caliente, como a mí me gusta".
Fotografía: Jugadores y cuerpo técnico charlaron este lunes durante unos veinte minutos antes del inicio del entrenamiento.