La inspiración de Jaime en las múltiples ocasiones de gol de las que dispuso el Valencia a lo largo del partido permitió al Real Valladolid salvar un punto en la noche de este domingo. Un punto que le sirve al Pucela para seguir fuera del descenso, empatado a puntos con el Getafe y con dos menos que el Osasuna, el rival al que visitará el próximo viernes en otro partido a cara de perro.
Desde el pitido inicial el Valencia C.F. fue a por el partido con un ritmo endiablado. Sus combinaciones eran letales y la velocidad de sus llegadas ponían en jaque a la defensa vallisoletana, que siempre que era rebasada tenía en Jaime a un auténtico muro con el que se topaban los delanteros naranjas.
El Real Valladolid solo tuvo una ocasión clara, que fabricó Larsson y desactivó la bota de un defensa valenciano cuando el balón buscaba el palo de la portería de Guaitia. Poco después, en el minuto 22, Larsson, con un fuerte pelotazo en la cara, tuvo que abandonar el campo mareado y entró Jeffren, que se convirtió en el único cambio blanquivioleta con respecto al once que había doblegado al Almería una semana atrás.
En ataque, el Pucela optó por los balones largos hacia Manucho y Javi Guerra, pero Vezo y Javi Fuego, la improvisada pareja de centrales de Pizzi, achicaron siempre el bombardeo. El Valencia llegó a Valladolid con cuatro de sus cinco centrales fuera de combate, pero la realidad es que su defensa pudo con el ataque local.
En la segunda mitad, el Real Valladolid pudo controlar el partido por momentos. Dejó de ir siempre a remolque del Valencia y tuvo sus fases para buscar el gol, pero nunca dio sensación de verdadero peligro en el área de Guaitia. Entonces, el equipo de Pizzi lo intentó a la contra y la velocidad de los delanteros valencianos siempre fue una pesadilla para el Pucela, que volvió a encontrar a Jaime en su salvador con paradas de gran mérito.
Con Bergdich por Manucho en el campo, el franco-marroquí dio equilibrio al equipo en la banda izquierda y liberó del trabajo defensivo a Óscar para tomar el timón, pero el partido ya estaba muy cuesta arriba.
La lectura positiva del partido es que ante una buena versión del Valencia C.F., capaz de lo mejor y de lo peor, el Real Valladolid no perdió. El punto esta noche fue bueno. Si es suficiente o no sólo el tiempo lo dirá. El Pucela sigue en la pelea.
Fotografía de Ángel Becerra.