El Real Valladolid consiguió dar un nuevo paso adelante en la Liga con su victoria por 2-0 ante el Deportivo Alavés en un partido con tres fases muy claras: una primera mitad de clara superioridad del Pucela, en la que debió retirarse al descanso con un marcador más abultado que el 1-0 anotado por Álvaro Rubio, a pase de Mojica, en el minuto 17; una media hora de la segunda mitad en la que el Alavés se hizo con el partido y estuvo cerca de conseguir el empate (Despotovic remató al larguero); y un cuarto final sin historia porque Mójica, en el minuto 75, mató el partido con el segundo tanto tras una asistencia de Óscar.
El partido dejó también la nota positiva del debut de Jonathan Pereira, que aún necesita minutos de juego para alcanzar su mejor forma tras muchos partidos en blanco, pero que se asoció bien con el resto de compañeros en los mejores minutos del Pucela. Todavía sin su punta de velocidad característica, Pereira destacó en el centro del campo para filtrar buenos balones detrás de la zaga del Deportivo Alavés.
En la primera mitad el Real Valladolid movió bien el balón y además del gol de Álvaro Rubio tras un gran pase para la carrera de Mójica y un servicio extraordinario del colombiano, se plantó en dos ocasiones más ante el portero Manu Fernández, primero por mediación de Jeffren, que optó por una vaselina que se quedó floja, y después por el omnipresente Mojica, que se fue como una bala tras una pase medido de Jonathan Pereira, pero que remató desviado ante el arquero vitoriano.
Como tantas veces le ha sucedido ya al Pucela en esta Liga, después de perdonar al rival, éste le hace sufrir. El Alavés adelantó líneas tras el descanso, se impuso en los balones divididos y consiguió hacer llegar el balón con facilidad a las bandas, aunque sus centros solo encontraron a los defensas vallisoletanos como destinatarios. Menos en una falta lateral que Despotovic cabeceó con autoridad y el balón, tras pegar en el larguero, cayó llorando sobre la línea. Con el corazón en un puño, la defensa ahuyentó el peligro.
Cuando el partido estaba más cuesta arriba, Rubi movió el banquillo y consiguió frenar la inercia del juego con la entrada de Sastre y Omar por unos cansados Jonathan Pereira y Jeffren. El resultado fue que las fuerzas se equilibraron en el centro del campo y la posesión blanquivioleta fue más larga. El gol de Mojica en la primera llegada blanquivioleta al área vasca durante la segunda parte finiquitó el partido.
Tras esta victoria el Real Valladolid y el empate del Sporting de Gijón en Sabadell, donde fue ganando 0-2, los vallisoletanos vuelven a puestos de ascenso directo, empatados a puntos con los asturianos, y a la misma distancia de cuatro puntos de la U.D. Las Palmas, que goleó por 5-3 al Real Zaragoza.
El próximo domingo, a partir de las 17 horas, el Pucela cierra la segunda vuelta en Palamós ante la U.D. Llagostera, con la oportunidad de volver a la senda de la media inglesa en caso de victoria, puesto que llegaría a los 41 puntos.
Fotogafías de Ángel Becerra.