El Real Valladolid perdió en Reus por 2-0 y perdió con la derrota la ventaja que tenía sobre el Huesca, que le superó en la tabla (por el golaverage particular) tras empatar (0-0) en Alcoraz ante el C.D. Numancia. El Pucela llegará a la última jornada en la séptima plaza, empatado a puntos con el Huesca y necesitará sumar más ante el Cádiz –ya matemáticamente en el playoff- más puntos de los que pueda sacar el equipo oscense en su visita al Levante.
Y el Pucela perdió en el Municipal de Reus porque jugó estuvo lejos del nivel mostrado una semana antrás ante el Getafe y se vio superado por el conjunto catalán en un partido que tuvo tres fases muy marcadas. Ese Pucela lanzado y seguro de sí mismo en Zorrila ante el conjunto madrileño, derrapó en el Municipal de Reus, se vio superado por el Huesca y entrará en la recta final a rebufo de cuadro aragonés.
En la primera mitad de la primera parte -valga el juego de palabras-, el encuentro estuvo muy igualado. Ni el Reus consiguió superar la Real Valladolid en su arreón inicial ni el Pucela logró imponerse al conjunto catalán después cuando controló el juego. Pero dos golazos marcaron la diferencia. Vítor Silva clavó una falta en la escuadra en el minuto 21 y Alberto Benito, desde 35 metros, puso otro obús en la escuadra contraria dos minutos después. En un abrir y cerrar de ojos, el Reus se había puesto 2-0.
Los dos mazazos dejaron en la lona al Real Valladolid. El Reus tomó el mando y jugó muy bien, desarbolando con un fútbol combinativo muy preciso los intentos de presión del Pucela. Durante este segunda fase, que se prolongó hasta el descanso, el equipo local fabricó otras dos ocasiones de gol más y pudo retirarse al descanso con una goleada a su favor.
En la segunda mitad, el Real Valladolid salió a por todas y en los primeros cinco minutos de la reanudación tuvo dos ocasiones clarísimas para haber metido el tanto que redujera las distancias y cambiara el curso de los acontecimientos. Espinoza y Míchel no vieron puerta en remates muy claros y el partido derivó en un querer y no poder del Real Valladolid, que no tuvo fútbol para poner ante las cuerdas al entramado defensivo del Reus, el equipo menos goleado de LaLiga 1I2I3.
Durante esta segunda mitad, Jordán y Álex López –que entró por el catalán en el minuto 58- vieron la quinta amarilla y no podrán jugar ante el Cádiz. Drazic entró por Espinoza en el minuto 62 y Sergio Marcos por Míchel en el 81. Las sustituciones no cambiaron el partido. El tiempo se fue consumiendo rápidamente para el Real Valladolid y el 2-0 fue definitivo.
Ahora, el Pucela sólo tiene que pensar en rearmarse anímicamente y ganar el próximo sábado (20,30 horas) al Cádiz y que el Huesca no sea capaz de ganar en el campo donde nadie ha conseguido vencer esta temporada. El playoff no está perdido, ni muchísimo menos.