Icono chat Chat
Skip to main content

El Girona que se levanta

El equipo gerundense, próximo rival del Real Valladolid en Zorrilla, se perfila como uno de los máximos favoritos al ascenso

Aún no hay reacciones. ¡Sé el primero!

El Girona F.C. es el próximo rival del Real Valladolid. El equipo catalán, que llega a Zorrilla con 4 puntos (3-3 en su visita al filial del Sevilla y 3-1 el pasado sábado al Elche) intentará asaltar el estadio blanquivioleta, donde nunca ha ganado y solo ha arrancado un punto (0-0 al final de la pasada Liga) de cinco visitas a Valladolid.

Cuando se habla del Girona, hay que tener muy presente su pasado reciente. Participó y fue eliminado en los dos últimos playoff de ascenso a Primera con el entrenador actual, el soriano Pablo Machín, que recaló en la entidad rojiblanca desde marzo de 2014. Por tanto, conoce al club y la categoría perfectamente.

Durante estos años, Machín ha dotado de identidad al equipo que dirige: orden táctico, practicidad, trabajo defensivo intenso, robustez y eficacia. No en vano, la temporada pasada fue el equipo menos goleado de la categoría, y el anterior el segundo menos goleado. Toda una carta de presentación para entender su juego, aunque en este dato también tuviera mucho que ver Isaac Becerra, ahora en la portería del Real Valladolid. Bounou, el internacional marroquí que ha estado en el Real Zaragoza las dos últimas campañas, tiene la difícil misión de hacer olvidar a Becerra en Montilivi.

El sistema de juego que emplea es un 1-5-3-2, donde ofensivamente los carrileros progresan por toda la banda y permanecen constantemente pegados a ella para conseguir amplitud. Con ello, obligan al rival a realizar buenas basculaciones para no dejar espacios interiores  y, además, favorece la posibilidad de pases largos diagonales de los centrales hacia el lado contrario de donde se encuentra el juego, que sorprendan al adversario. El equipo de Machín busca constantemente la progresión eficaz, sin recrearse en el juego combinativo y sin conceder a la posesión del balón una importancia desmesurada.

Solidez
Su solidez defensiva proviene de la solidaridad en el esfuerzo de todo el equipo, empezando por sus dos delanteros. De su sistema de juego se deduce que por dentro será más complicado superarles, siendo más sencillo hacerlo por las bandas, y utilizando, a ser posible, cambios de orientación directos que dejen en inferioridad a sus laterales. Su centro de la zaga es muy poderoso en el juego aéreo, con futbolistas de gran envergadura. El exblanquivioleta Juanpe es un fijo, de momento, como central por la izquierda, ocupando la importante baja del francés Lejeune, que fichó por el Éibar de Mendilibar.

Pese a esta solidez, curiosamente, el Girona ha salido de los dos primeros partidos como el equipo más goleador (6 goles, los mismos que ha anotado el Zaragoza) y ha encajado 4, mientras que el Pucela es, junto al Levante, el único equipo que no ha visto perforada su portería.

En lo que respecta a jugadores individuales, Cifu, como carrilero derecho, es capaz de acaparar gran parte del juego ofensivo de su equipo. Es un especialista de banda, comete pocos errores y progresa con facilidad. Hace dos temporadas ya estuvo en el Girona, cedido por el Elche, y fue uno de los mejores jugadores de Segunda; ahora, tras un año en blanco, intentará volver a su mejor nivel de vuelta al equipo gerundense.

Los delanteros centros, Cristian Herrera y Sandaza, son los primeros que defienden confiriendo una gran fortaleza defensiva al bloque. Además Sandaza ya he demostrado que tiene gol: 16 hizo hace dos temporadas, con el ahora blanquivioleta Mata como pareja de baile, antes de irse a FC Tokyo. Como Cifu, está de vuelta para intentar volver a su mejor nivel.

Portu, llegado del Albacete, desde su posición de interior es capaz de aparecer desde atrás y llegar al remate en posiciones avanzadas.

Por último, también hay que tener en cuenta a los posibles revulsivos, como es el caso del delantero italiano Longo, exjugador del Espanyol, que ya lleva 2 goles saliendo desde el banquillo.

Estrategia
Otro aspecto a tener muy en cuenta de este Girona es su estrategia, ya que cuentan con un buen “sacador” como Borja García. En la pasada jornada, con un buen golpeo y astucia, metió un gol directo al Elche en una falta lateral cuando todos esperaban el centro.  El Girona poseen todo un abanico de jugadas a balón parado, con bloqueos y movimientos para obtener tiros a puerta libres de marca.

Por tanto, el Girona exhala un rictus serio, de equipo difícil de superar, poderoso y contundente en defensa, y práctico y eficiente en ataque; en definitiva, de equipo bien trabajado, con cimientos sólidos. Además, a todo esto, se le une el espíritu combativo e incansable. Nunca se rinde, como demostró con su remontada en Sevilla, donde iba perdiendo 3-0 a falta de 20 minutos, y acabó empatando en el último minuto. En cuanto a su partido en Montilivi, el Elche no tuvo opción, prácticamente no llegó a portería y el control del juego en casi todo el partido lo ejerció el Girona.

Así pues, el próximo rival del Pucela tiene mucho peligro y obligará de nuevo a los hombres de Paco Herrera a un trabajo incansable para quedarse con los puntos. Sin lugar a dudas, el Girona se trata de un equipo que ha demostrado que sabe levantarse, y que tiene argumentos para trabajar porque al tercer año vaya la vencida, porque al tercer año suban a Primera por primera vez en su historia.

Fotografía: primera alineación titular del Girona en LaLiga 1l2l3.