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Primer Equipo

La violencia del fuego que conectó Valladolid y Santander

El origen de los duelos entre Pucela y Racing se remonta a los primeros años de la década de los 40, cuando dos sucesos trágicos marcaron a ambas ciudades

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Fue un 29 de diciembre de 1940 cuando el Real Racing Club visitó, por primera vez en partido oficial, al Real Valladolid. Un lejano y, presumiblemente, frío día de invierno en el que dos clubes ahora históricos arrancaron un libro de enfrentamientos marcado en su origen por la devastación de las llamas.

Hace 85 años Europa ardía desde su corazón. Francia estaba ocupada por las tropas nazis, la Royal Air Force británica contraatacaba desde el cielo en Alemania mientras Londres era bombardeada, y la II Guerra Mundial tenía en el norte de África un nuevo tablero de batalla. Mientras, en una España en cenizas, el fuego también era protagonista y unió en la desgracia a Valladolid y Santander.

Porque es imposible hablar de los primeros antecedentes deportivos entre Pucela y Real Racing Club sin entender cómo las llamas conectaron a las dos ciudades. Aquel 29 de diciembre de 1940 los vallisoletanos estaban casi de estreno en un recien inaugurado Estadio José Zorrilla que abrió sus puertas a principio de noviembre. Pero el recuerdo de lo que había sucedido en el Pinar de Antequera en septiembre continuaba muy presente, las explosiones de los polvorines que dejaron más de un centenar de fallecidos en lo que fue uno de los accidentes más mortíferos en la historia de la ciudad.

Aquel partido se ganó 1-0, en la jornada 14 en Segunda División. En aquel entonces los santanderinos eran uno de los equipos más importantes del país ya que desde 1928 habían competido en Primera División, descendiendo en la 39-40.

El destino quiso que el segundo partido de los cántabros en Valladolid también estuviera marcado por la destrucción del fuego. Si 1940 fue el año del accidente en Pucela, 1941 fue el del terrible incendio en Santander que durante dos días arrasó gran parte de su casco histórico. Fue en febrero, y la ciudad del Pisuerga, con el Real Valladolid incluido, respondieron en una ola de solidaridad sin precedentes, con todo tipo de actividades destinadas a recaudar fondos para la capital cántabra, incluido un partido amistoso entre el pucela y la UD Salamanca. En ese contexto de unión, el 19 de octubre de 1941 el Racing disputó su segundo partido oficial como visitante contra los blanquivioleta, esta vez con triunfo rival, 1-3.

Hubo un episodio más en el que coincidió un hecho trágico en la ciudad, producto del fuego, pocos meses antes de un partido entre vallisoletanos y santanderinos. En 1950 volvió a explotar, en el Pinar de Antequera, otro polvorín. Fue el 14 de junio con el resultado de cinco fallecidos, así como graves daños en las instalaciones militares, en un año que en lo futbolístico trajo el primer duelo en Primera División entre Real Valladolid y Real Racing Club, en Zorrilla el 22 de octubre de 1950 con un resultado muy favorable, 4-1.