Un gol que tocó el cielo
Sanseviero contó su historia personal, la importancia de la familia a la que dedicó el tanto, y reiteró en sala de prensa lo feliz que se encuentra en el Real Valladolid
Lucas Sanseviero tocó el cielo con su gol. No por la importancia del mismo, tres puntos trascendentes para el Real Valladolid. Sino por el destino de su dedicatoria. El futbolista contó su historia personal en sala de prensa y reiteró lo feliz que se encuentra en Pucela, donde quiere conseguir cuanto antes la tranquilidad esta temporada y aspirar a cotas mayores en la próxima.
"Me tocó perder a mi mamá con 14 años, y en este tiempo siempre estuvo mi abuela conmigo. Siempre llevo una banda en el brazo que dice 'familia', que representa todo lo que pasamos, y el gol fue para ellos. Para mi mamá, para mis abuelos, para mi novia que es un pilar fundamental en esto". La emoción de quien recuerda sus raíces, su camino, en uno de los momentos deportivos más felices de su carrera, aferrado "al sueño que estoy viviendo".
Porque el paso de Sanseviero por Pucela es de calado. "Soñé toda mi vida estar acá" dice con sinceridad, aunque "si bien no llegué en un buen momento, es en los momentos maduros ando se ve al verdadero equipo; me está tocando afrontar esos momentos y lo hemos sacado como grupo". El uruguayo agradeció "el recibimiento espectacular" que le dieron sus compañeros en su llegada, y también "la mucha gente detrás de los futbolistas que en esta adaptación me han ayudado mucho".
Todo para llegar a un gol, el pasado sábado, que sigue disfrutando. No obstante, sabe que su techo no ha llegado aún. "No he sido el Lucas cien por cien de Danubio que me trajo acá, estoy en debe con el Pucela y la gente que confió en mí" asegura el deportista, consciente de que tiene más que ofrecer, especialmente detalles: "Desplegar un poco más velocidad, encarar mucho, era mi fuerte y una vez que lo consiga vamos a estar hablando de otro Lucas".
Escribá, un señor
Sanseviero habló largo y tendido de su relación con Fran Escribá, a quien elogió. "Me tengo que sacar el sombrero con él porque la verdad fue un señor, muy claro. No me conocían, no sabía qué podía dar al equipo. Tuve una charla con él para saber qué necesitaba mejorar yo para ganarme un lugar y me sorprendió mucho porque me dejó cien por cien seguro que estaba haciendo las cosas bien, y me brindó más confianza de la que ya tenía. Lo respeto mucho" subrayó, además de completar que "transmitió confianza y seguridad al grupo, y nos ofrece muchas herramientas en el día a día".
Por todos estos elementos, Sanseviero tiene claro cuál quiere que sea su lugar en el futuro. "Estoy muy contento, es la primera vez que me estoy sintiendo 100% jugador de fútbol" y, por tanto, aunque aún "no he hablado nada", ya sueña con el futuro: "Obviamente lograr el objetivo de este año, que ya quedan pocas fechas, y que el objetivo que viene pueda ser el ascenso que es lo que sueña la gente y el Club, y poder ser importante en el equipo".
Para llegar a ese escenario el primer paso, el inmediato, son Las Palmas de Gran Canaria donde este domingo el Real Valladolid visita a un conjunto que juega por el ascenso. "Nosotros vamos con nuestras armas, vamos a ir a buscar el partido. Nos ha costado enlazar dos victorias seguidas pero la del otro día nos va a dar el empujón para salir con todo el domingo", defiende un Lucas Sanseviero que a pesar de la semana de ensueño que vive ya tiene la cabeza puesta en el rival próximo.
Ojalá que desde el cielo puedan celebrar muchos goles más del uruguayo con la blanquivioleta.
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