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En corto
Partido de paciencia y desgaste

Julio Baptista aseguró que el Promesas se prepara para un duelo menos abierto frente al Bergantiños FC

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Tan solo faltan dos días para que el Real Valladolid Promesas reciba al Bergantiños FC. Un duelo al que llega “con el sabor de boca de haber podido hacer algo más” en el último partido, tal y como explicó Julio Baptista en la previa: “El equipo está encontrando el punto de madurez que le faltaba antes y eso nos está ayudando a que el nivel de los partidos sea alto. A nivel de juego está consiguiendo un nivel muy alto, controlando las fases de juego y generando muchas ocasiones de gol. Ahora nos faltan matices, como que el rival no nos haga daño en jugadas a final del partido. La concentración tiene que hacer los finales de partido más difíciles para los rivales”.

Para ello es importante la aportación grupal, algo que ha hecho más fuerte a la plantilla. “Se demuestra en los niveles de entrenamientos. Había jugadores con menos minutos y ahora están teniendo más. Frimpong, que al principio de la temporada estaba teniendo pocos minutos por lesión, empezó a entrar. El estado anímico y de forma óptimo ayuda a elevar el nivel de todos los jugadores. Hay una competitividad sana y todos tienen opciones de poder jugar”, señaló.

Centrado en el rival de este domingo (12.00 horas), el técnico blanquivioleta aseguró que “el Bergantiños es un equipo que viene necesitado de puntos y no está teniendo buenos resultados, lo que hace un partido más complicado de lo que puede ser”. “No será un partido abierto, ya que ellos tratarán de ganar desde la defensa, sin encajar, para intentar hacernos daño. Será un partido de mucha paciencia, de desgastar al rival, que no estén cómodos y se alejen lo máximo posible de nuestra área. Sabemos que pueden utilizar las transiciones y hay que controlarlas. Si conseguimos controlar todo eso, estaremos cerca de lograr la victoria”, analizó.

Por otro lado, el pasado jueves contó en la sesión con Víctor Fernández y Pascu, dos cadetes de segundo año. “Habíamos identificado que del año 2007 hay jugadores con talento y les hemos probado. La situación dio para subirles. Aunque hay una diferencia en lo físico, el talento la contrarresta. El termómetro son tus propios futbolistas. Cuando les pasan el balón y empiezan a resolver, da confianza para saber que están preparados. Tenemos una estrategia para que puedan venir a dos o tres entrenamientos al mes, que será importante para su formación y así seguir el crecimiento de los futbolistas potenciales. Estamos haciendo una labor importante, que es la de potenciar a los jóvenes”, expresó.

 Baptista