El Real Valladolid salvó en la noche de este sábado el primer set ball en contra al que se enfrentaba en el partido con el R.C.D. Espanyol. Ganó por 1-0 gracias a un gol en el minuto 20, obra de Rukavina al empalar un balón suelto desde fuera del área que sorprendió a Kiko Casilla y entró ajustado al palo. Después, el Espanyol reaccionó, pero en la primera parte Sergio García, una pesadilla para la zaga local, estuvo muy solo en ataque, y en la segunda, cuando el equipo de Javier Aguirre quiso dar un nuevo arreón para empatar, se quedó con 10 futbolistas por expulsión de Pizzi en el minuto 72.
El guión del partido no sorprendió. Los nervios fueron los protagonistas. Desde el primer minuto, cuando Sergio García se plantó ante Jaime y el cancerbero manchego sacó el balón con la cara. Cada jugada era un sinvivir porque los blanquivioleta eran conscientes de que la victoria ante el Espanyol era imprescindible para seguir vivos en la pelea por la salvación. Los nervios taparon el fútbol y todo se movió en el terreno de la épica. A estas alturas de la película poco más se puede esperar.
La primera consecuencia de la victoria vallisoletana es que el Pucela sigue dependiendo de sí mismo para salvarse, porque sigue en puestos de descenso, tiene un partido menos que los rivales: el que tendrá que jugar en Zorrilla ante el Real Madrid este miércoles, a partir de las 21 horas.
Otras secuelas no fueron tan positivas, como la lesión de Manucho, que tuvo que retirarse del campo lesionado, en principio con un esguince de ligamento lateral externo de su rodilla izquierda y puede haber dicho adiós a la Liga, aunque las pruebas diagnósticas tendrán que determinar el alcance exacto de la lesión y su posible evolución para ver si puede jugar algún partido.
Otra noticia negativa fue que Fausto Rossi vio la quinta amarilla y no podrá jugar ante el Real Madrid. Y Javi Guerra vio la novena, con lo que se queda al borde de la suspensión. Al menos, el Pucela recupera a Álvaro Rubio y Bergdich, que no pudieron jugar ante el Espanyol por acumulación de amonestación.