Julio Baptista aseguró que tuvieron su momento para encarrilar el triunfo ante el Ourense, pero resaltó el trabajo de un Promesas de playoff
El Real Valladolid Promesas despidió la fase regular en los Anexos con un empate (2-2) frente al Ourense CF que le permite certificar su presencia en el playoff. Eso sí, lo pudo hacer a lo grande, pero el conjunto gallego rescató un punto en el minuto 90. “Son ocho jornadas que el equipo no pierde. Nos gustaría ganar esos partidos de casa, pero todos se están jugado la vida. Queremos dejar al Real Valladolid en el mejor puesto posible”, expresó Julio Baptista, quien apuntó que trabajan para conseguir “números y formación”.
El técnico explicó que hubo “dos momentos en el partido”: “Empezamos bien y conseguimos meter el gol, pero no supimos seguir manejando esa tranquilidad. El Ourense es un equipo que juega y tiene buenos futbolistas. Teníamos que estar ajustando por sus movimientos con Jerín y el desgaste era alto, igual que al revés. Con 2-1 tuvimos la oportunidad de marcar el tercero y ahí estaba nuestro momento. Tenemos que aprovechar y manejar esas cosas”.
Y es que el Promesas tuvo enfrente a un combativo rival que también tenía mucho en juego. De hecho, el duelo entre ambos sirvió para una nueva muestra de la complejidad del campeonato. “La categoría es muy buena. El único equipo que ha conseguido mantener la superioridad es el Arenteiro. El resto estamos peleando y no hay un partido fácil. ¿Te vas disgustado hoy como entrenador? Sí, me hubiera gustado tener más el control. Pero el rival también juega y tiene jugadores de calidad. Ver las cosas que hemos hecho bien y las que hemos hecho mal”, analizó.
Pese a ello, el Promesas logró el premio del playoff, aunque el propio Baptista afirmó que no tenían “planteado ese objetivo”. Por ello, dio valor al curso iniciado “con todos los chicos en junio” para conseguir “entrar en todos los partidos, dar la mejor versión y ser un equipo reconocible”. “En el principio no fuimos tan contundentes y ahora no hemos metido un plan reservón, pero hemos perdido muy poco para un equipo tan joven. Esas cosas hay que matizar porque hay un trabajo detrás importante. El crecimiento va acorde”, señaló. Con el playoff asegurado, el filial blanquivioleta irá “al último partido a intentar ganar para mantener el puesto”.
Por otro lado, Baptista explicó que desde el primer equipo les llamaron para comentarles que Arroyo y Tunde estarán a las órdenes de Pezzolano y resaltó que este domingo ambos estuvieron apoyándoles. “A veces lo que ocurre con jugadores tan jóvenes es que en ciertos momentos de tensión ellos no la sienten. Ojalá les utilicen y ayuden al primer equipo a dar la salvación. Ponerles a prueba. Es el mejor escenario para poder demostrarlo porque están preparados”, concluyó.