El Real Valladolid Promesas sumó un nuevo punto en un campo complicado como el del Marino de Luanco. Y es que al filial blanquivioleta le costó generar el juego necesario para llevarse el triunfo. “Por el estado del terreno de juego y el planteamiento inicial del Marino, se preveía un partido con pocas ocasiones. Tuvimos el control en la primera parte, pero sin peligro, y ellos lo hacían por los pasillos laterales. En los últimos minutos se vio un partido un poco más abierto y sufrimos un poco más. Pero el equipo está demostrando que es muy solvente y concede muy pocas ocasiones, por lo que estamos empatando o ganando en las últimas salidas”, analizó Julio Baptista tras el encuentro.
El técnico incidió en que “el campo es un factor muy importante” y explicó que “si no te permite que las acciones sean limpias, la calidad del fútbol se pierde”: “Somos un equipo técnico que tiende a controlar el juego y sufrimos un poco más. Intentamos estar siempre en el partido y competir todos los duelos. Ha sido un partido competido, aunque no ha podido ser bonito”.
Pese a ello, Baptista resaltó la parte positiva de un duelo de estas características, ya que “jugar en campos así forma a un jugador”. “Lo otro ya lo tienen, pero lo más difícil es jugar en campos en los que no estás acostumbrado. El juego cambia porque tienes que dar pausa y eso permite al rival replegarse”
También señaló la progresión del Promesas, que encadena cinco jornadas consecutivas sumando y tres con la portería a cero. “Nos vamos contentos porque el punto es importante, aunque nos gustaría habernos llevado los tres”, dijo Baptista, quien aprovechó la comparecencia para “agradecer el trato” a toda la familia del Club Marino de Luanco.