Por primera vez en lo que va de Liga, Juan Ignacio pronunció la palabra “final” para referirse al partido que el próximo sábado, que a partir de las 22 horas, enfrentará a su equipo ante el R.C.D. Espanyol. Así pues, en el vestuario hay conciencia de que hay que ganar para seguir vivo. Sobran pues más calificativos y consideraciones.
“El Espanyol es nuestra final. No hay más. Tenemos que ir a por ellos con el máximo respeto, porque es un buen equipo y como profesionales van a querer ganar, pero tenemos que demostrarles sobre el campo que nos jugamos la vida, que nos jugamos todo y que queremos ganar. No podemos fallarnos a nosotros mismos, ni a nuestras familias, ni a nuestros aficionados ni a tantas personas que dependen de nosotros”, subrayó con vehemencia el técnico.
“Hemos hablando y después del partido contra el Celta los jugadores estaban muy afectados, pero ya hoy les he visto mentalizados y con esas ganas de jugar ya el partido”, dijo.
En muchas de las respuestas de Juan Ignacio salió la palabra afición. El técnico no quiso pedir nada a los seguidores blanquivioleta, pero entre líneas se destila la creencia del vestuario de que Zorrilla decide y su ayuda en estos momentos difíciles puede ser importante para la salvación. “No soy nadie para pedir a la afición. Somos nosotros los que les tenemos que dar, los que tenemos que tirar de ella y demostrar que queremos ganar. Nos disculpamos por el mal partido de Vigo y ahora les tenemos que decir que queremos seguir en Primera división. Tenemos que estar todos juntos en estos momentos y si nos ayudan a remar, mucho mejor”, sentenció.
Fotografía de Virgilio Benito.