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3-0: Impotencia en Palma

El Real Valladolid cae ante un Mallorca superior en un partido en el que los blanquivioleta no supieron crear peligro y cometieron errores que pusieron en bandeja el triunfo a los locales

Mallorca continúa siendo un lugar non grato para el Real Valladolid. El conjunto blanquivioleta engordó sus históricas negativas estadísticas en la isla con una derrota merecida ante un equipo que fue superior a los de Mendilibar. El técnico, obligado en algunos casos por las sanciones de Arzo y Luis Prieto, introdujo ocho cambios respecto al once inicial que jugó ante Osasuna, con la principal novedad de Asier en la banda izquierda. Era el debut del campocuellarano en Primera División y, a buen seguro, no resultó como había soñado.

Y es que las cosas se pusieron en contra muy rápido. Demasiado rápido. Una falta lateral botada por Julio Álvarez desde la derecha en el minuto cuatro se envenenó tras una serie de rechaces en el área. Nunes estaba preparado con la caña y consiguió batir a Jacobo para poner el encuentro cuesta arriba para los intereses blanquivioleta. El tanto dio confianza a un Mallorca que acumula tres victorias en otros tantos partidos en casa, que está imbatido en el Ono Estadi y que ocupa plaza Champions.

Los bermellones tomaron el control del partido a raíz del gol, mientras el Pucela trataba de rehacerse sin demasiado éxito. Los locales ganaban la partida en el centro del campo y conseguían crear peligro por medio de Aduriz y Víctor. El Real Valladolid quería, pero no podía. La presión no era efectiva y el Mallorca era el claro dueño del juego.

En los últimos minutos de la primera parte y en los primeros de la segunda el Real Valladolid mejoró notablemente sus prestaciones y comenzó a tocar la pelota con criterio. Sin embargo, la zaga mallorquina se mostraba inexpugnable y sólo era posible crear peligro por mediación de los lanzamientos a balón parado de Canobbio en saques de esquina y faltas laterales. Mendilibar dio entrada en el descanso a Bueno, que debutaba como blanquivioleta en partido oficial, en sustitución de Sisi. No le gustaba al técnico lo que veía y trataba de dar con la tecla que cambiara el panorama.

Un disparo de Borja desde la frontal tras buena jugada de Asier se fue desviado por poco. Fue la mejor ocasión del Pucela en el partido en sus mejores minutos, pero sólo se trataba de un espejismo. El Mallorca volvió a retomar el control y estuvo a punto de ampliar la renta, aunque Jacobo lo impidió.

El técnico blanquivioleta buscó un golpe de efecto con la entrada de Marquitos por Marcos, tocado tras una jugada en la primera parte en la que se le giró la rodilla izquierda. Fue una apuesta atrevida que se vio truncada rápidamente por la tónica habitual en estos primeros partidos de Liga. Un mal control en el centro del campo de Bueno posibilitó un contragolpe fulgurante del Mallorca. Mario recuperó, envió a Aduriz y el ex blanquivioleta batió a Jacobo con tranquilidad.

Un jarro de agua fría que el Pucela estuvo a punto de neutralizar tras un saque de esquina de Canobbio que acabó con Ramis como héroe, salvando sobre la línea. Apenas dos minutos después otro error acabó por condenar a los blanquivioleta. Borja Valero se plantó solo delante de Jacobo y no falló para llevar al delirio a la parroquia mallorquina.

Justo triunfo del Mallorca ante un Real Valladolid que debe mejorar. Afortunadamente, esto no ha hecho más que comenzar. Aún hay tiempo para engrasar la maquinaria. El domingo, en Zorrilla y ante el Athletic, la reválida.